HOSPITAL DE DÍA PARA ADOLESCENTES GAVÀ

HOSPITAL DE DÍA PARA ADOLESCENTES

Mapa

INFORMACIÓN

  • HORARIO

    Horario asistencial:

    De lunes a jueves De 8.00 a 18.00h
    Viernes De 8.00 a 14.00h

    Horario atención administrativa:

    Lunes y miércoles De 8.00 a 14.00h y de 14.30 a 16.00h
    Martes y jueves De 8.00 a 14.00h y de 14.30 a 17.00h
    Viernes De 8.00 a 14.00h
  • CÓMO LLEGAR

    AUTOBUSES INTERURBANOS: BUS MOHN

    L80–L81 Gavà Av. Joan Carles I/St. Lluís– Barcelona–Pl. Espanya

    L82–L85 Gavà Av. Joan Carles I/St. Lluís–L’Hospitalet de Ll.–Sta. Eulàlia

    902 Gavà Begues–Olesa de Bonesvalls

    Ga I Gavà Ca n’Espinós/La Sentiu–Gavà “Platja Pineda”–Av. Europa

  • CUADRO FACULTATIVO

    ISRAEL BOBADILLA:

    EULÀLIA ANGLADA:

    SÒNIA BASCO:

    ISRAEL BOBADILLA:

    SANDRA BORRO:

    ISABEL BUISAC:

    JORDI CAÑADAS:

    RUTH CASTILLO:

    VINYET EROLES:

    PAU GIL:

    CARME JUST:

    MARTA OLIVAS:

    JORDI ROCA:

    ALICIA SANCHO:

    TAMARA VERDUGO:

    JEFE DE SERVICIO

    PSIQUIATRÍA

    EDUCACIÓN SOCIAL

    PSIQUIATRÍA

    PSICOLOGÍA CLÍNICA

    DOCENTE (Dep. d’Ensenyament)

    EDUCACIÓN SOCIAL

    EDUCACIÓN SOCIAL

    ENFERMERÍA

    EDUCACIÓN SOCIAL

    DOCENTE (Dep. d’Ensenyament)

    EDUCACIÓN SOCIAL

    EDUCACIÓN SOCIAL

    PSICOLOGÍA CLÍNICA

    TRABAJO SOCIAL

Aula

Permite a los adolescentes seguir los proyectos educativos

Taller de estética

Ayuda a desarrollar las habilidades del cuidado personal, la autopercepción y la imagen

Taller de música

Para favorecer una integración harmónica de las facultades sensoriales, afectivas y mentales de la persona

QUÉ PIENSAN DE NOSOTROS NUESTROS PACIENTES:

La psicóloga que nos trató era muy profesional y muy agradable; y, sobretodo, nos dijo que lo que le pasaba al niño no era culpa nuestra. Ni mía, ni de mi marido, ni de nadie. No era el momento para buscar culpables.

Ahora, en poco tiempo, todo ha cambiado. Mi hijo está mucho mejor.

Fuimos al psicólogo y realmente me encontré con alguien que nos escuchaba y tenía ganas de ayudarnos. Gracias a aquella visita, hoy en día puedo tener una conversación con mi hija. Sin gritos, sin sustos, sin desprecios, sin portazos. Pienso que, si de pequeño hubiera podido ir al psicólogo, las cosas me hubieran ido mucho mejor.

Recuerdo el primer día que fui al psicólogo. Estaba en el patio de la escuela jugando con mis amigos y vinieron mis padres a recogerme. Le conté que muchas veces me hago pipi en la cama.

Desde que fui al psicólogo, solo he mojado la cama una vez y fue porque vi una película de miedo y luego no podía dormir. Me gustaría quedarme a dormir en casa de algún amigo. Así podríamos divertir-nos mucho hablando por la noche.

Me sorprendió porqué me gustó ir al psicólogo. Me hizo sentir muy cómoda y en ningún momento me sentí juzgada ni culpable de nada. Ahora, muchas veces hablo con mi madre de cosas que nunca se me hubieran ocurrido.

Lo mejor de todo es que ya no estoy enfadada todo el día y en el instituto han dejado de amonestarme. La profe de catalán ya no me expulsa de clase. Ahora siento que todo es más fácil… hasta los exámenes.