{"id":54297,"date":"2026-01-23T10:25:57","date_gmt":"2026-01-23T09:25:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fundacioorienta.com\/?p=54297"},"modified":"2026-01-23T10:25:57","modified_gmt":"2026-01-23T09:25:57","slug":"escuchando-un-dueto-para-dos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.fundacioorienta.com\/en\/escuchando-un-dueto-para-dos\/","title":{"rendered":"Escuchando un dueto para dos"},"content":{"rendered":"\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-3yudtoj-0a010deb148c9c0049528444cbbff375\">\n.flex_column.av-3yudtoj-0a010deb148c9c0049528444cbbff375{\nborder-radius:0px 0px 0px 0px;\npadding:0px 0px 0px 0px;\n}\n<\/style>\n<div  class='flex_column av-3yudtoj-0a010deb148c9c0049528444cbbff375 av_one_full  avia-builder-el-0  el_before_av_textblock  avia-builder-el-first  first flex_column_div av-zero-column-padding  '     ><style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-cd2677-310c20afc9349cce15680b016e5112fd\">\n#top .hr.hr-invisible.av-cd2677-310c20afc9349cce15680b016e5112fd{\nheight:70px;\n}\n<\/style>\n<div  class='hr av-cd2677-310c20afc9349cce15680b016e5112fd hr-invisible  avia-builder-el-1  avia-builder-el-no-sibling '><span class='hr-inner '><span class=\"hr-inner-style\"><\/span><\/span><\/div><\/div>\n<section  class='av_textblock_section av-2x4vd9f-60d55bc2a883a0255aac11b9a7c90177 '   itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/BlogPosting\" itemprop=\"blogPost\" ><div class='avia_textblock'  itemprop=\"text\" ><h3><span style=\"color: #808080;\">Escuchando un dueto para dos<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><em>Jeanne Magagna<\/em><\/span><\/p>\n<\/div><\/section>\n\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-2d3xkub-0121ba0783bf988066f6fcc7663d4234\">\n.avia-image-container.av-2d3xkub-0121ba0783bf988066f6fcc7663d4234 img.avia_image{\nbox-shadow:none;\n}\n.avia-image-container.av-2d3xkub-0121ba0783bf988066f6fcc7663d4234 .av-image-caption-overlay-center{\ncolor:#ffffff;\n}\n<\/style>\n<div  class='avia-image-container av-2d3xkub-0121ba0783bf988066f6fcc7663d4234 av-styling- av-img-linked avia-align-left  avia-builder-el-3  el_after_av_textblock  el_before_av_one_full '   itemprop=\"image\" itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/ImageObject\" ><div class=\"avia-image-container-inner\"><div class=\"avia-image-overlay-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.fundacioorienta.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Magagna_J_46.pdf\" class='avia_image '  target=\"_blank\"  rel=\"noopener noreferrer\" aria-label='F.Orienta_Baixar_PDF'><img decoding=\"async\" fetchpriority=\"high\" class='wp-image-16286 avia-img-lazy-loading-not-16286 avia_image ' src=\"https:\/\/www.fundacioorienta.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/F.Orienta_Baixar_PDF-1.jpg\" alt='' title='F.Orienta_Baixar_PDF'  height=\"59\" width=\"36\"  itemprop=\"thumbnailUrl\"  \/><\/a><\/div><\/div><\/div>\n\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-2a6jurn-e5560a362f3510b5b1a31de5fb721871\">\n.flex_column.av-2a6jurn-e5560a362f3510b5b1a31de5fb721871{\nborder-radius:0px 0px 0px 0px;\npadding:0px 0px 0px 0px;\n}\n<\/style>\n<div  class='flex_column av-2a6jurn-e5560a362f3510b5b1a31de5fb721871 av_one_full  avia-builder-el-4  el_after_av_image  el_before_av_one_full  first flex_column_div av-zero-column-padding  '     ><section  class='av_textblock_section av-1qo2i3n-82828237c3a8f9691a58a52213b1a869 '   itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/BlogPosting\" itemprop=\"blogPost\" ><div class='avia_textblock'  itemprop=\"text\" ><p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">RESUMEN<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Escuchando un dueto para dos. El art\u00edculo explora el proceso terap\u00e9utico desde una perspectiva psicoanal\u00edtica, examinando el papel de la escucha profunda y la musicalidad en la relaci\u00f3n entre el terapeuta y el paciente. Tambi\u00e9n explora c\u00f3mo la voz del terapeuta y la musicalidad del discurso -desde el tono y el ritmo hasta la intensidad emocional-act\u00faan como un medio a trav\u00e9s del cual se comunica el material inconsciente. Se enfatiza la importancia de ajustarse al estado emocional del paciente a trav\u00e9s de sus expresiones vocales y gestos, en lugar de basarse \u00fanicamente en interpretaciones intelectuales. A trav\u00e9s de estudios de caso, se destaca c\u00f3mo la comunicaci\u00f3n no verbal, especialmente mediante gestos y el silencio, desempe\u00f1a un papel fundamental en descubrir heridas emocionales profundas. Se concluye reflexionando sobre la relaci\u00f3n terap\u00e9utica como un \u201cdueto para dos\u201d, donde tanto el paciente como el terapeuta participan en una experiencia emocionalmente receptiva y mutuamente transformadora, fomentando la curaci\u00f3n y el crecimiento. Palabras clave: escucha profunda, psicoan\u00e1lisis, musicalidad, voz, comunicaci\u00f3n no verbal.<\/span><\/p>\n<\/div><\/section><\/div>\n<style type=\"text\/css\" data-created_by=\"avia_inline_auto\" id=\"style-css-av-1d1u6lf-53f222264b65202fdad659af8c85b07d\">\n.flex_column.av-1d1u6lf-53f222264b65202fdad659af8c85b07d{\nborder-radius:0px 0px 0px 0px;\npadding:0px 0px 0px 0px;\n}\n<\/style>\n<div  class='flex_column av-1d1u6lf-53f222264b65202fdad659af8c85b07d av_one_full  avia-builder-el-6  el_after_av_one_full  avia-builder-el-last  first flex_column_div av-zero-column-padding  column-top-margin'     ><section  class='av_textblock_section av-kvz4jn-c5385bd05d75ea1982641797eda50cd6 '   itemscope=\"itemscope\" itemtype=\"https:\/\/schema.org\/BlogPosting\" itemprop=\"blogPost\" ><div class='avia_textblock'  itemprop=\"text\" ><p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Desarrollando un coraz\u00f3n receptivo<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Me gustar\u00eda que escucharan, durante un minuto, a Grigory Sokolov interpretando el segundo movimiento del Concierto Italiano de Bach (1). Se puede percibir c\u00f3mo la mano izquierda sostiene los acordes base de manera casi constante. Simult\u00e1neamente, la mano derecha baila con valent\u00eda, tejiendo una melod\u00eda inspiradora que descansa sobre la seguridad de los acordes base.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Imagino que el m\u00e9todo psicoanal\u00edtico es como los acordes base de Bach, proporcionando seguridad para que mi alma y mi cuerpo interact\u00faen espont\u00e1neamente con el paciente. Tal vez, mi interacci\u00f3n espont\u00e1nea con el paciente mi self infantil afligido para ser sanadas. De hecho, me di cuenta de esto cuando, durante la primera parte de la observaci\u00f3n de un beb\u00e9 con la psicoanalista Esther Bick, me congestion\u00e9 por un resfriado, muy similar al que me ahogaba durante mi infancia. En realidad, creo que uno de los factores de sanaci\u00f3n m\u00e1s influyentes en mi desarrollo emocional ocurri\u00f3 cuando fui paciente en un an\u00e1lisis mientras observaba a un beb\u00e9. Sent\u00ed que no ten\u00eda otra tarea m\u00e1s que observar con atenci\u00f3n la interacci\u00f3n y la experiencia, e identificarme plenamente con los estados mentales primitivos del beb\u00e9 mientras su personalidad se desarrollaba en el contexto de su familia (Magagna, 2002).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Una comprensi\u00f3n corporal m\u00e1s profunda del estado mental en desarrollo del beb\u00e9 se crea mediante la atenci\u00f3n a sus gestos corporales y llantos. Esther Bick, psicoanalista infantil, que inici\u00f3 la observaci\u00f3n de beb\u00e9s en la Cl\u00ednica Tavistock, me interrog\u00f3 a m\u00ed, el observador. Me pidi\u00f3 que evocara en ella, mediante mi entonaci\u00f3n vocal, una imitaci\u00f3n precisa de las vocalizaciones del beb\u00e9. Tambi\u00e9n tuve que imitar el tono de voz de la madre al responder al beb\u00e9 mediante el canto, el habla y expresiones como \u201coh\u201d y \u201cah\u201d. Bick me hizo esta petici\u00f3n de forma reiterada hasta que los sonidos de los llantos del beb\u00e9 se asentaron en el escenario de nuestras mentes y crearon una profunda experiencia de contratransferencia en nuestros corazones. Hablo sobre esto en mi art\u00edculo Three years of infant observation with Mrs Bick (Magagna, 2002). Como dije, siento que, mediante la escucha profunda, mientras me identifico y observo a beb\u00e9s de diversas culturas, he rescatado de mi inconsciente tanto aspectos f\u00edsicos como emocionales de mi propia alma y cuerpo infantiles. Un ejercicio importante para m\u00ed, trabajando en muchos continentes, es escuchar la musicalidad comunicativa en las voces de los participantes al pronunciar idiomas que no entiendo. Al hacerlo, imagino sus actitudes ante las interacciones de los distintos miembros de la familia. Escucho empat\u00eda compasiva, cr\u00edticas, intelectualizaci\u00f3n y sobre-identificaci\u00f3n con alg\u00fan miembro de la familia, generalmente el beb\u00e9. Es un ejercicio \u00fatil para intentar ser m\u00e1s consciente de mi propia musicalidad comunicativa (Malloch y Trevarthen, 2009), cuando interact\u00fao con la del paciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">refleje las notas agudas que danzan libremente en el Preludio del Concierto Italiano de Bach. A lo largo de estos cincuenta a\u00f1os, mi propia recuperaci\u00f3n personal de partes perdidas de m\u00ed misma ha ocurrido a trav\u00e9s de una escucha profunda de la musicalidad en la voz del paciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Posteriormente, aprend\u00ed en una charla de Colwyn Trevarthen en YouTube (Education Scotland, 2016) que la mano izquierda del beb\u00e9 facilita v\u00edas para la autorregulaci\u00f3n emocional, mientras que la derecha se comunica imaginativamente con mensajes r\u00edtmicos m\u00e1s expresivos hacia otra persona. Trevarthen a\u00f1ade que hay una manifestaci\u00f3n intensa de la emoci\u00f3n a trav\u00e9s de los gestos corporales y vocales. Existe una musicalidad narrativa en la proto-conversaci\u00f3n, presente cuando los gestos de las manos del beb\u00e9 se elevan y caen siguiendo el ritmo musical que reside en el canto o el habla de la madre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">El self-beb\u00e9 est\u00e1 en sinton\u00eda con el estado mental de la madre en una musicalidad comunicativa de proto-conversaci\u00f3n. Esta es la parte no declarativa y pre-simb\u00f3lica del cerebro del beb\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">La musicalidad de la voz<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">La musicalidad de la voz expresa algo que a\u00fan no est\u00e1 representado ni puede ponerse en palabras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">El tono de la voz revela los secretos del coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">El ritmo lento de la voz muestra el coraz\u00f3n infantil herido, mientras que el ritmo r\u00e1pido y excitado tiende a ocultarlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">La suavidad y la aspereza de la voz revelan el discurso interno del inconsciente antes de que se formen los s\u00edmbolos adecuados para que las palabras y los sue\u00f1os puedan ser expresados de manera consciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Henri Rey escribi\u00f3 That which the patient brings to analysis (1988), donde sugiere que el paciente trae consigo un v\u00ednculo emocional roto con la madre internalizada. A su vez, tambi\u00e9n me pregunto: \u201ccomo psicoterapeuta, \u00bfqu\u00e9 v\u00ednculos emocionales rotos traigo a mi trabajo terap\u00e9utico con el paciente para ser sanados?\u201d. Siento que, al igual que el paciente, tambi\u00e9n traigo partes escindidas y no simbolizadas de mi self infantil afligido para ser sanadas. De hecho, me di cuenta de esto cuando, durante la primera parte de la observaci\u00f3n de un beb\u00e9 con la psicoanalista Esther Bick, me congestion\u00e9 por un resfriado, muy similar al que me ahogaba durante mi infancia. En realidad, creo que uno de los factores de sanaci\u00f3n m\u00e1s influyentes en mi desarrollo emocional ocurri\u00f3 cuando fui paciente en un an\u00e1lisis mientras observaba a un beb\u00e9. Sent\u00ed que no ten\u00eda otra tarea m\u00e1s que observar con atenci\u00f3n la interacci\u00f3n y la experiencia, e identificarme plenamente con los estados mentales primitivos del beb\u00e9 mientras su personalidad se desarrollaba en el contexto de su familia (Magagna, 2002).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Una comprensi\u00f3n corporal m\u00e1s profunda del estado mental en desarrollo del beb\u00e9 se crea mediante la atenci\u00f3n a sus gestos corporales y llantos. Esther Bick, psicoanalista infantil, que inici\u00f3 la observaci\u00f3n de beb\u00e9s en la Cl\u00ednica Tavistock, me interrog\u00f3 a m\u00ed, el observador. Me pidi\u00f3 que evocara en ella, mediante mi entonaci\u00f3n vocal, una imitaci\u00f3n precisa de las vocalizaciones del beb\u00e9. Tambi\u00e9n tuve que imitar el tono de voz de la madre al responder al beb\u00e9 mediante el canto, el habla y expresiones como \u201coh\u201d y \u201cah\u201d. Bick me hizo esta petici\u00f3n de forma reiterada hasta que los sonidos de los llantos del beb\u00e9 se asentaron en el escenario de nuestras mentes y crearon una profunda experiencia de contratransferencia en nuestros corazones. Hablo sobre esto en mi art\u00edculo Three years of infant observation with Mrs Bick (Magagna, 2002). Como dije, siento que, mediante la escucha profunda, mientras me identifico y observo a beb\u00e9s de diversas culturas, he rescatado de mi inconsciente tanto aspectos f\u00edsicos como emocionales de mi propia alma y cuerpo infantiles. Un ejercicio importante para m\u00ed, trabajando en muchos continentes, es escuchar la musicalidad comunicativa en las voces de los participantes al pronunciar idiomas que no entiendo. Al hacerlo, imagino sus actitudes ante las interacciones de los distintos miembros de la familia. Escucho empat\u00eda compasiva, cr\u00edticas, intelectualizaci\u00f3n y sobre-identificaci\u00f3n con alg\u00fan miembro de la familia, generalmente el beb\u00e9. Es un ejercicio \u00fatil para intentar ser m\u00e1s consciente de mi propia musicalidad comunicativa (Malloch y Trevarthen, 2009), cuando interact\u00fao con la del paciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Adem\u00e1s, al experimentar a un padre completamente implicado en el cuidado de su beb\u00e9, encontr\u00e9 un self que estaba afligido por la ausencia de un padre, ocupado con sus compromisos laborales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">La escucha profunda del analista<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Inicialmente, cuando estudi\u00e9 psicoan\u00e1lisis, me aferraba de manera intelectual y casi adhesiva a la teor\u00eda psicoanal\u00edtica. Esto me recordaba a cuando aprend\u00eda las notas de piano. Me aferraba con fuerza a las notas en la partitura, pero estaba tan ansiosa por acertar que no pon\u00eda pasi\u00f3n en mi manera de tocar. Gradualmente, al poder identificarme m\u00e1s plenamente con la \u201cbuena figura internalizada\u201d -mi psicoanalista internalizado, Herbert Rosenfeld-, me liber\u00e9 para adentrarme en el proceso espont\u00e1neo de escucha profunda llamado Didiri (Kalita, 2002). La escucha profunda es la forma de atenci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas australianos, que no se limita simplemente al contenido de lo que se dice. M\u00e1s importante a\u00fan: implica prestar atenci\u00f3n a la musicalidad comunicativa de nuestra interacci\u00f3n. Tambi\u00e9n supone ir m\u00e1s all\u00e1 de las palabras y recibir en el coraz\u00f3n las profundas cualidades musicales presentes en la interacci\u00f3n entre el paciente y yo. A trav\u00e9s de esta escucha, necesito comprender si estoy sintonizada o no con los sentimientos del paciente, encapsulados en la forma en que \u00e9ste se expresa. En mi quietud, trato de identificarme plenamente con la intensidad vocal del paciente, su suavidad, disonancia, armon\u00eda, rapidez y lentitud, emoci\u00f3n apasionada, postura intelectual y otros diversos matices vocales. Escucho la calidad del sonido: c\u00f3mo se desplaza, cambia y fluct\u00faa. Escucho la musicalidad de la voz del paciente y la m\u00eda. He aprendido que si simplemente hablo desde mi self intelectual, las ondas cerebrales del paciente se alteran significativamente (Dosamantes-Beaudry, 1997). La escucha profunda es el comienzo de la sanaci\u00f3n del self infantil encapsulado, no verbal y no declarativo, del paciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">La escucha profunda del paciente<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Descubr\u00ed que no s\u00f3lo estoy aprendiendo a sanar a trav\u00e9s de la escucha profunda, sino que tambi\u00e9n el paciente presta atenci\u00f3n, fundamentalmente, a las cualidades de mi voz al hablar. Herbert Rosenfeld (1990) y Wilfred Bion (1974, 1980), nuestro ocasional maestro en la Cl\u00ednica Tavistock, indicaron que el paciente perturbado utiliza la escucha profunda para experimentar: \u201csoy un paciente amado\u201d, \u201csoy un paciente poco interesante\u201d, \u201csoy un paciente odiado\u201d, \u201csoy un paciente criticado\u201d, \u201csoy un paciente aceptado y recibido\u201d. Ahora, sin embargo, he llegado a comprender que la musicalidad comunicativa de mi voz es cuidadosamente escuchada e interpretada por el self infantil profundo de cada paciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Perm\u00edtanme darles un ejemplo de lo que aprend\u00ed acerca de esto de parte de un adolescente de 18 a\u00f1os. Regina dijo firmemente: \u201csabes, mi padre perd\u00eda la calma muy a menudo y gritaba tan fuerte que yo me alegraba cuando \u00e9l estaba en el trabajo. Estoy acostumbrada a la dureza con la que me criticaba por fumar, por salir hasta tarde. Cuando hablas con esa voz calma y suave, no me afecta. Realmente no me impulsa a sentir o actuar de manera diferente\u201d. Cuando adecu\u00e9 mi voz a la de Regina, haci\u00e9ndola m\u00e1s fuerte y firme, y acompa\u00f1\u00e1ndola con un ritmo m\u00e1s acelerado y consonantes m\u00e1s marcadas, ocurri\u00f3 algo sorprendente. Regina respondi\u00f3 a mi voz adaptada a la suya diciendo: \u201cFui a cenar con dos amigos y la comida estuvo realmente deliciosa; de verdad, una buena comida. Luego, cuando me levant\u00e9, los invit\u00e9 a todos. Entonces me pregunt\u00e9, \u00bfpor qu\u00e9 fui yo quien pag\u00f3?\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Con mi voz m\u00e1s fuerte y adaptada a la suya le suger\u00ed a Regina: \u201cQuiz\u00e1s es muy dif\u00edcil estar en la posici\u00f3n de recibir. Tal vez esto te hace sentir demasiado vulnerable, con el riesgo de sentirte herida y decepcionada.\u201d Regina se emocion\u00f3 al decir: \u201cEstoy a punto de pensar que, despu\u00e9s de la sesi\u00f3n, me apresurar\u00e9 a leer ese libro.\u201d Respond\u00ed: \u201cHemos tocado algo muy profundo en tu interior, alguna herida importante.\u201d Entre l\u00e1grimas, Regina asinti\u00f3 lentamente: \u201cVeo lo asustada que estoy de darme cuenta de esto.\u201d Tras moverse y tocarse el cuello, Regina relat\u00f3 de manera conmovedora la historia de su infancia:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">\u201cUna noche lloraba tanto que mi madre, abrumada y fren\u00e9tica, me llev\u00f3 a urgencias. All\u00ed, el m\u00e9dico le dio unas pastillas para dormir y le dijo que deb\u00eda usarlas para poder descansar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">\u00a1Eso me dej\u00f3 sola, una beb\u00e9 alterada, llorando desesperadamente!\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">A trav\u00e9s de este encuentro terap\u00e9utico con Regina, me di cuenta de que soy una psicoterapeuta inadecuada si simplemente utilizo mi contratransferencia para intuir lo que siento en el momento presente con ella. Asimismo, comprend\u00ed que tambi\u00e9n soy una terapeuta incompetente si \u00fanicamente recurro a la teor\u00eda psicoanal\u00edtica para interpretar lo que pienso que significa lo que el paciente dice. Necesito escuchar con mayor atenci\u00f3n la forma en la que hablo y tratar de sintonizar con la musicalidad de la forma de expresarse del paciente. Despu\u00e9s de que Regina y yo discuti\u00e9ramos esta experiencia de su llanto no escuchado, describ\u00ed lo sucedido entre nosotras y le dije: \u201cMe hiciste darme cuenta de que necesito hablarte al estilo de Rachmaninoff\u201d. Regina respondi\u00f3: \u201cS\u00ed, no como Bach o Chopin, ellos no resuenan conmigo.\u201d Pens\u00e9, para mis adentros: \u201cTodav\u00eda no\u201d. Comprend\u00ed, con su ayuda, que ahora estaba sintonizando con la manera de hablar de la familia de Regina. Adem\u00e1s, al estar m\u00e1s profundamente sintonizada con su forma de expresarse, dej\u00e9 que Regina contactara con los aspectos m\u00e1s suaves y vulnerables de s\u00ed misma. Es, en ese momento, cuando se posibilita la transformaci\u00f3n terap\u00e9utica. Mis supervisoras, las psicoterapeutas infantiles Anne Alvarez (2002) y Frances Tustin (2025), fueron expertas en usar sus voces animadas para llegar a ni\u00f1os autistas. Sin duda, su comprensi\u00f3n psicoanal\u00edtica era m\u00e1s efectiva por la forma en que empleaban maneras extremadamente expresivas de encontrarse y sintonizar con los estados de \u00e1nimo de cada uno de los ni\u00f1os autistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Escucha profunda al ni\u00f1o silencioso, comunicaci\u00f3n sin palabras<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Mi confianza en el m\u00e9todo psicoanal\u00edtico se vio gravemente desafiada en 1984, cuando en la sala de pediatr\u00eda me presentaron a una ni\u00f1a de 15 a\u00f1os, Tanika, que estaba en estado de coma, sin caminar, moverse, hablar ni comer. El psiquiatra infantil quer\u00eda tratarla con terapia electroconvulsiva (TEC). Con el apoyo del Dr. Rosenfeld, suger\u00ed que la medicaci\u00f3n y una primera ronda de TEC no la hab\u00edan ayudado, por lo que me gustar\u00eda proporcionarle psicoterapia psicoanal\u00edtica. Dado que los textos populares de psiquiatr\u00eda infantil afirmaban que la psicoterapia infantil estaba reservada para ni\u00f1os y adolescentes con habilidades verbales e intelectuales, tuve que cuestionar esta suposici\u00f3n. Mis estudios con Esther Bick, que me exig\u00edan observar emp\u00e1ticamente la interacci\u00f3n madre-beb\u00e9 y ver c\u00f3mo la madre respond\u00eda al beb\u00e9 no verbal pero comunicativo, fueron la base de mi trabajo terap\u00e9utico con el equipo pedi\u00e1trico de enfermeros, m\u00e9dicos y profesores, as\u00ed como con los padres. Tanika est\u00e1 descrita en \u201cPervasive Retreat: I didn\u2019t want to die, but I had to\u201d en mi libro A Psychotherapeutic Understanding of Children and Adolescents with Eating Disorders (Magagna, 2023) (2).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Tambi\u00e9n hay dos art\u00edculos importantes que contribuyeron a mi desarrollo. Uno de ellos es Sobre el sentimiento de soledad (Klein, 1963), en el que sostiene que la soledad emerge cuando un individuo se siente desconectado, no solo de las personas externas, sino tambi\u00e9n de los objetos internos buenos que proporcionan estabilidad emocional. Melanie Klein afirma que, cuando estos objetos internos est\u00e1n da\u00f1ados, perdidos o escindidos debido al dolor ps\u00edquico, la agresividad y las profundas ansiedades infantiles, surge un sentimiento abrumador de soledad y aislamiento. Klein tambi\u00e9n explica que el desarrollo psicol\u00f3gico interno implica la toma de conciencia de la dependencia de los buenos objetos internos. Adem\u00e1s, el desarrollo ps\u00edquico tambi\u00e9n implica comprender los propios impulsos agresivos, que pueden llevar a da\u00f1ar estos objetos internos buenos. La integraci\u00f3n ps\u00edquica viene acompa\u00f1ada de sentimientos de duelo, p\u00e9rdida y soledad. Melanie Klein describe c\u00f3mo, cuando el self es capaz de integrar las partes amorosas y destructivas de s\u00ed mismo que han sido escindidas y proyectadas, y de reparar los v\u00ednculos emocionales con estos objetos internos buenos da\u00f1ados y perdidos, se produce una reconexi\u00f3n con ellos. Esto permite la creaci\u00f3n de un mundo interno m\u00e1s estable, promoviendo el desarrollo psicol\u00f3gico hacia la madurez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Otra influencia importante para m\u00ed es el art\u00edculo de Sydney Klein (1981), Autistic phaenomena in neurotic patients, en el que sugiere la importancia de observar el proceso on\u00edrico para ver c\u00f3mo las emociones se regulan, se simbolizan y pueden emerger para ser expresadas verbalmente. A trav\u00e9s de sus vi\u00f1etas cl\u00ednicas, Sydney Klein muestra c\u00f3mo la contratransferencia corporal y emocional del terapeuta es un punto focal para la comprensi\u00f3n, transformaci\u00f3n y modulaci\u00f3n de emociones abrumadoras. Adem\u00e1s, demuestra c\u00f3mo los sue\u00f1os pueden utilizarse para recuperar partes perdidas del self. Al analizar los procesos on\u00edricos, Sydney Klein demuestra que incluso los aspectos m\u00e1s profundamente escindidos de la psique pueden ser reintegrados en la relaci\u00f3n anal\u00edtica. Klein sugiere que un sue\u00f1o representa un espacio transicional en el que podemos observar la descongelaci\u00f3n de \u201cpartes encapsuladas del self\u201d. Los sue\u00f1os, m\u00e1s que el comportamiento externo, revelan la verdad del self aut\u00e9ntico. Aprendimos esta verdad crucial trabajando con pacientes con trastornos de la conducta alimentaria en la unidad de hospitalizaci\u00f3n. El falso self del adolescente, que quiere aparentar estar listo para salir del hospital o de la psicoterapia, puede enga\u00f1ar incluso a los cl\u00ednicos m\u00e1s experimentados si no se examina el desarrollo del paciente a trav\u00e9s de la estructura interna de sus sue\u00f1os (Magagna, 2023).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Comunicarse sin palabras<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Otra adolescente menos grave, Caterina, a veces hablaba r\u00e1pidamente, pero no sobre las verdades dolorosas relacionadas con su aut\u00e9ntico self. Su verborrea era una manera de mantenerse cohesionada emocionalmente (Bick, 1968) y de permanecer por encima de su verdad emocional. A trav\u00e9s de las observaciones de beb\u00e9s, hab\u00eda aprendido a empatizar con las protecciones primitivas omnipotentes de Caterina (Symington, 1985). Por esta raz\u00f3n, dej\u00e9 papel y materiales de arte en la sala. Un d\u00eda, cuando Caterina vino a la sesi\u00f3n y permaneci\u00f3 en silencio durante cinco minutos, le suger\u00ed que mantener los labios firmemente cerrados parec\u00eda una manera importante de protegerse de angustiarse demasiado. Posteriormente, Caterina hizo un dibujo (ver Ilustraci\u00f3n 1 del anexo).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Not\u00e9 que las manos transmit\u00edan un mensaje tanto en el papel como en el hecho de cubrir la zona genital. Tras reflexionar intensamente sobre el impacto emocional del dibujo, le dije a Caterina: \u201ccreo que quiz\u00e1s el papel tiene un mensaje que tu self quiere que yo entienda\u201d. Despu\u00e9s de un momento de silencio entre nosotras, suger\u00ed: \u201cpor alguna raz\u00f3n, tu self casi se siente obligado a no hablar de ello\u201d. Hubo m\u00e1s silencio. Intento no dejar a un paciente enfermo en un desierto de silencio cuando siento que el self est\u00e1 bloqueado dentro de una celda. Por tanto, tras otra pausa, empec\u00e9 a reflexionar en voz alta: \u201ca veces uno puede sentirse amenazado si habla. La amenaza a veces puede venir de alguien externo al self. Por otro lado, tal vez la amenaza venga de un self que no permite que el tuyo y yo nos juntemos para entender qu\u00e9 est\u00e1s sintiendo. Eso se siente como una voz cruel que te atrapa\u201d. Hubo m\u00e1s silencio y entonces Caterina baj\u00f3 la cabeza de modo que su largo cabello oscuro cubr\u00eda gran parte de su rostro. Me pregunt\u00e9 en voz alta: \u201cparece que el papel est\u00e1 trayendo un mensaje, quiz\u00e1s queriendo darme algo que no puede ser dicho directamente\u201d. Imagin\u00e9 en voz alta, un poco para m\u00ed misma: \u201cquiz\u00e1s podr\u00eda ser que la mano en el dibujo estuviera cubriendo intencionadamente una parte muy \u00edntima de la zona genital\u201d. Una pausa m\u00e1s larga y despu\u00e9s dije: \u201ca veces puede resultar muy dif\u00edcil hablar de algo tan personal conmigo, especialmente si se trata de algo muy \u00edntimo o relacionado con la sexualidad\u201d. Poco a poco, fue emergiendo la historia de Caterina. Est\u00e1 recogida en el cap\u00edtulo \u201cComplicaciones en el desarrollo de la sexualidad femenina\u201d (Magagna y Goldsmith, 2009).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">S\u00ed, Caterina hab\u00eda sido v\u00edctima de abusos sexuales repetidos. Como muchos ni\u00f1os y ni\u00f1as abusados, Caterina explic\u00f3: \u201cme amenazaron dici\u00e9ndome que, si hablaba de lo que me hac\u00edan, matar\u00edan a mi padre\u00bb. Posteriormente, con otros j\u00f3venes, he encontrado que los gestos de las manos a menudo pueden expresar lo que resulta demasiado aterrador o confuso para poner en palabras. \u00a1Las manos de Caterina no ten\u00edan prohibido hablar!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">La ni\u00f1a silenciosa, otra vez<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Despu\u00e9s de trabajar con Tanika, la joven que se replegaba de forma generalizada y de la que ya he hablado, aprend\u00ed mucho del psiquiatra consultor Bryan Lask, con quien colabor\u00e9. Atendimos a otros diecinueve ni\u00f1os y adolescentes con repliegue generalizado, que fueron trasladados desde la unidad de pediatr\u00eda del Great Ormond Street Hospital de Londres a nuestra unidad psiqui\u00e1trica en el mismo hospital. A estos j\u00f3venes se les ofreci\u00f3 psicoterapia psicoanal\u00edtica, as\u00ed como un trabajo terap\u00e9utico en equipo con el personal y con los padres. Posteriormente, en nuestro libro El ni\u00f1o en silencio (Magagna et al., 2022), Bryan Lask escribi\u00f3 un cap\u00edtulo importante titulado El sonido del silencio (Lask, 2022). En \u00e9l incluy\u00f3 la canci\u00f3n de Simon y Garfunkel The Sound of silence (1966): \u201cHello darkness, my old friend\/I\u2019ve come to talk with you again\/Because a vision softly creeping\/Left its seeds while I was sleeping\/And the vision that was planted in my brain\/Still remains within the sound of silence\u201d (\u201cHola, oscuridad, mi vieja amiga\/vuelvo a ti para conversar de nuevo\/porque una visi\u00f3n que se desliz\u00f3 en silencio\/sembr\u00f3 sus semillas mientras dorm\u00eda\/y la visi\u00f3n que brot\u00f3 en mi mente\/permanece a\u00fan en el eco del silencio\u201d).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Seg\u00fan Lask, \u201cel silencio no es solo un comportamiento, es un tipo de comunicaci\u00f3n (\u2026) clara, fuerte y sin ambig\u00fcedades\u201d Y contin\u00faa: \u201cpreguntar qu\u00e9 se puede hacer sobre el silencio de Sara es formular la pregunta incorrecta. Creo que un enfoque m\u00e1s constructivo es considerar que Sara no est\u00e1 en silencio, sino que est\u00e1 silenciada. La pregunta se puede replantear de la siguiente manera: \u00bfC\u00f3mo podemos ayudar a una Sara silenciada? (\u2026). Los ni\u00f1os callan por muchas razones: confusi\u00f3n emocional, como la ira, la rabia, la tristeza, la desesperaci\u00f3n, el abuso y otras formas de trauma: amenazas, falta de confianza, incapacidad de encontrar las palabras correctas y confusi\u00f3n\u201d (p. 45). Lask prosigue diciendo que reflexionar sobre el momento presente del encuentro con el ni\u00f1o es algo fundamental. Requiere tacto, paciencia, curiosidad y una disposici\u00f3n a aceptar poco o ning\u00fan progreso aparente. El reconocimiento y la aceptaci\u00f3n de este miedo a hablar le aporta tranquilidad. Sara se encuentra en un dilema, y el silencio es su modo de afrontarlo. Lask a\u00f1ade que se podr\u00eda decir: \u201cSara, me parece que no decir nada es, en cierta manera, la \u00fanica forma en la que puedes manejar las cosas en este momento\u201d (p. 48).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Por otra parte, la t\u00e9cnica de observaci\u00f3n de beb\u00e9s de Bick permiti\u00f3 tanto a m\u00ed como al personal y a los padres ampliar nuestra forma de responder ante un paciente que no habla. Hemos aprendido que \u201cpensar en voz alta\u201d acerca del encuentro actual, utilizando la forma de hablar de una madre en sinton\u00eda con el significado de los gestos no verbales de un beb\u00e9, es el camino a seguir. El objetivo con un paciente silencioso no es \u201clograr que Sara hable\u201d. El objetivo es comprender el dilema de Sara y escuchar no solo con nuestros o\u00eddos&#8230; sino tambi\u00e9n con nuestros ojos&#8230; nuestra contratransferencia corporal&#8230; nuestra intuici\u00f3n&#8230; nuestros instintos&#8230; nuestros corazones&#8230; y, por encima de todo, deber\u00edamos escuchar profundamente el sonido del silencio (Lask, 2022, p. 49-50).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">La paciencia como concepto importante en psicoan\u00e1lisis<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Lo que aprend\u00ed de Lask (2022) y de Bion es a ser paciente. Cuando Bion (1974, 1980) describe estar \u201clibre de memoria y deseo\u201d, se refiere a no aferrarse r\u00edgida y adhesivamente (Bick, 1968) ni a la teor\u00eda psicoanal\u00edtica ni al deseo de curar. Bion sugiere intentar utilizar una escucha profunda del momento presente en el encuentro con el ni\u00f1o o el adulto. Al trabajar con pacientes silenciosos, me he sentido inspirada a inventar relatos metaf\u00f3ricos, leer poemas, dibujar im\u00e1genes, cantar canciones. He hablado sobre el significado que he atribuido a sus gestos no verbales. Observo y escucho atentamente \u201cel sonido de su silencio\u201d y, cuando la ni\u00f1a desv\u00eda la mirada en otra direcci\u00f3n, alej\u00e1ndola de m\u00ed, describo, con una voz delicadamente ajustada al significado espec\u00edfico de sus gestos, su deseo de no estar conmigo y su temor hacia m\u00ed. Tambi\u00e9n le ped\u00ed a una joven, cuando estuvo lo suficientemente activa como para parpadear como respuesta, que parpadeara dos veces si sent\u00eda que estaba comprendiendo lo que ella intentaba comunicarme. Le ped\u00eda que me ayudara a entenderla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Hay muchos significados en la comunicaci\u00f3n silenciosa. La escucha profunda, utilizando la contratransferencia, es algo que todav\u00eda sigo tratando de desarrollar en m\u00ed misma. La escucha profunda es esencial para favorecer el desarrollo de la psique del adolescente. Confiar en el m\u00e9todo psicoanal\u00edtico de intentar estar plenamente presente en cuerpo y alma junto al paciente resulta de enorme ayuda. Dejar de lado el di\u00e1logo centrado exclusivamente en el pasado o en el futuro, o en acontecimientos externos, y centrarme en el momento presente del \u201cdueto para dos\u201d tambi\u00e9n es crucial para fomentar la introyecci\u00f3n del paciente de m\u00ed como una psicoterapeuta emocionalmente receptiva, vocalmente ajustada y compasivamente comprensiva. Existen tantas \u201ccuras\u201d basadas en s\u00edntomas y en terapias breves\u2026 Sin embargo, esencialmente, lo que he aprendido es que estoy esperando a que se reparen los obst\u00e1culos que interfieren en la confianza epist\u00e9mica hacia m\u00ed. La confianza epist\u00e9mica (Li et al., 2023) implica la apertura para aceptar e interiorizar el proceso de pensamiento emocional de un psicoterapeuta confiable y fiable, un proceso que consiste en sostener los sentimientos y ofrecerles comprensi\u00f3n emp\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">La confianza epist\u00e9mica es crucial para el desarrollo psicosocial de la persona, ya que permite participar de manera significativa en las interacciones sociales y beneficiarse del conocimiento cultural. Las interrupciones en la confianza epist\u00e9mica, a menudo debidas a traumas tempranos, negligencia o apego inseguro, pueden conducir a dificultades para aprender de los dem\u00e1s, interpretar mal las intenciones y adaptarse socialmente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Estoy intentando comprender compasivamente los impasses tanto en m\u00ed como en el paciente para que el desarrollo psicol\u00f3gico de la persona pueda continuar (Rosenfeld, 1990). Crear un espacio emocional de meditaci\u00f3n antes de la sesi\u00f3n de psicoterapia, durante ella y despu\u00e9s, resulta fundamental. El mensaje transmitido a trav\u00e9s de las palabras de T. S. Eliot (1940\/2014) fue de enorme ayuda para mi propio desarrollo como psicoterapeuta y para la efectividad de los esfuerzos terap\u00e9uticos transformadores de todo el equipo psiqui\u00e1trico y de los padres. Aqu\u00ed est\u00e1n las palabras de Eliot (3):<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Qu\u00e9date inm\u00f3vil, dije a mi alma,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Y espera sin esperanza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Porque la esperanza ser\u00eda esperanza<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">En lo que no debe esperarse;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Espera sin amor<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Porque el amor ser\u00eda amor<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">A lo que no se debe amar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Sin embargo, queda la fe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Pero la fe, el amor y la esperanza<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Radican en la espera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Espera sin el pensamiento,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">A\u00fan no est\u00e1s dispuesta para \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">As\u00ed, las tinieblas ser\u00e1n la luz<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Y la inmovilidad ser\u00e1 la danza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Susurro de corrientes y rel\u00e1mpagos invernales,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">El tomillo silvestre no visto y la fresa silvestre,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">La risa en el jard\u00edn, eco del \u00e9xtasis,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">No perdido sino exigente,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Que indica la tortura<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">De muerte y nacimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Utilizo el poema de Eliot (1940\/2014), al igual que las palabras de Bion (1974, 1980), para ayudarme a encontrar paciencia, quietud y desapego del deseo de que el paciente avance. Tanto Bion como Eliot sugieren que esperar algo espec\u00edfico puede ser \u201clo que no debe esperarse\u201d. Tambi\u00e9n a\u00f1adir\u00eda que la esperanza puede ser una esperanza narcisista: el deseo de que el paciente satisfaga la necesidad propia de sentirse un terapeuta eficaz. La buena crianza y la buena psicoterapia requieren renunciar a las expectativas personales y abrirse a una forma de desarrollo m\u00e1s profunda y verdadera, dejando espacio para que el joven pueda esforzarse valientemente por su propio crecimiento y sus propias decisiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Bion y Eliot sugieren que aferrarse a la esperanza o al amor, como apegos a resultados concretos, puede provenir de deseos egoc\u00e9ntricos, narcisistas, de ser un buen psicoanalista, en lugar de permitir que la persona encuentre su aut\u00e9ntico self.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Hay tambi\u00e9n un aspecto esencial en el poema de Eliot donde subraya la necesidad de que el terapeuta acepte las agon\u00edas de las partes infantiles del yo que cobran vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Estos aspectos infantiles, que se reactivan en el encuentro terap\u00e9utico, resultan inc\u00f3modos para m\u00ed, para los padres y para el equipo psiqui\u00e1trico, porque expresan miedos, rabias, heridas y dependencias infantiles previamente encapsuladas. Adem\u00e1s, entiendo que, como psicoterapeuta y como paciente, debemos experimentar el dolor de la p\u00e9rdida\u2026 no solo la p\u00e9rdida por muerte, sino tambi\u00e9n la p\u00e9rdida dolorosa que ocurre al final de cada sesi\u00f3n de psicoterapia. Tanto el paciente como el analista deben atravesar tambi\u00e9n el final doloroso del dueto para dos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Sin embargo, con suerte, tanto el paciente como el analista podr\u00e1n interiorizar esa experiencia y seguir desarrollando una comprensi\u00f3n compasiva de sus emociones internas. Donald Meltzer, en su libro Dream-life (1983), sugiere que tanto analista como paciente, al observar sus sue\u00f1os durante todo el desarrollo del dueto para dos y tras finalizar el an\u00e1lisis, contin\u00faan el proceso de recuperaci\u00f3n de partes ocultas, encapsuladas y perdidas del yo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Tras haber ayudado a una joven, Tanika, a retomar su trayectoria de desarrollo, con el apoyo de Herbert Rosenfeld, Anne Alvarez y Donald Meltzer como mentores, mantengo mi fe en el m\u00e9todo psicoanal\u00edtico. Esto me ayud\u00f3 a soltar parte de mi ambici\u00f3n narcisista de ser una \u201cbuena terapeuta\u201d y me permiti\u00f3 abrirme a un contacto m\u00e1s profundo y aut\u00e9ntico, tanto con mis propios sentimientos como con los del paciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Al invitar al alma a \u201cesperar sin amor\u201d, Eliot me ha permitido considerar la posibilidad de esperar sin un amor que exige ego\u00edstamente que el paciente salga de su estado comatoso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Bion (1974, 1980) ya hab\u00eda propuesto \u201cesperar sin memoria ni deseo\u201d, en lugar de esforzarse por comprender completamente qu\u00e9 ha llevado al adolescente a retirarse por completo de la vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Eliot sugiere que, al renunciar a los deseos personales, uno puede encontrar una forma m\u00e1s verdadera de conexi\u00f3n emocional en el momento presente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Restablecer el v\u00ednculo roto con el terapeuta y con el objeto interno bueno permite que el joven contin\u00fae su camino de crecimiento emocional. Este crecimiento implica depender de otros y del objeto bueno interiorizado. Implica confiar en ese objeto interno bueno para protegerse, nutrirse y comprenderse a uno mismo. El camino del crecimiento emocional consiste en aferrarse al objeto interno bueno, en lugar del yo omnipotente, que impide una intimidad profunda con el otro y fomenta la retirada de un mundo percibido como poco confiable, hiriente, generador de odio y sufrimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Finalmente, cuando Eliot dice \u201cPero la fe, el amor y la esperanza radican en la espera\u201d, creo que la fe en el m\u00e9todo psicoanal\u00edtico, el amor por el paciente y la esperanza de que esta terapia no sea en vano no desaparecen, sino que est\u00e1n contenidas en el acto mismo de esperar. Esperar, por tanto, se convierte en un estado de apertura y receptividad paciente frente al repliegue del paciente en el silencio. Me doy cuenta, en esencia, de que confiar en el proceso psicoanal\u00edtico de escucha profunda de lo que el paciente despierta en m\u00ed es crucial. Y tambi\u00e9n me doy cuenta de que, al renunciar al deseo de controlar al paciente y permitir la emergencia del yo m\u00e1s profundo, verdadero y aut\u00e9ntico, en toda su complejidad, yo misma me desarrollo como psicoterapeuta psicoanal\u00edtica. Esperar es una forma de fe, en la que la verdadera transformaci\u00f3n no ocurre por esfuerzo, sino por confiar en el proceso psicoanal\u00edtico de ser aut\u00e9nticos juntos en el momento presente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Adem\u00e1s, el \u201cesperar sin pensamiento\u201d de Eliot implica que la intelectualizaci\u00f3n, el apego r\u00edgido a la teor\u00eda psicoanal\u00edtica, debe suspenderse para que pueda emerger una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda. El pensamiento psicoanal\u00edtico act\u00faa como el \u201cacorde base\u201d, proporcionando una base segura para un intercambio emocional espont\u00e1neo entre la persona en psicoterapia y yo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Conclusi\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Uno de los principales puntos de impasse en la psicoterapia es, sin duda, mi deseo impaciente de que el paciente avance. Con el poema de Eliot siempre presente, y mediante la escucha profunda de mis propios sentimientos evocados por los del paciente, puedo formular una interpretaci\u00f3n silenciosa y descubrir formas de estar presente con \u00e9l de un modo musical y emocionalmente sintonizado, alcanzando los niveles infantiles m\u00e1s profundos de su personalidad. La verdad psicol\u00f3gica sobre uno mismo est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las palabras y de la raz\u00f3n. Es un estado al que solo se puede llegar a trav\u00e9s de una quietud receptiva y una sinton\u00eda emocional-musical tanto con la persona en psicoterapia como conmigo misma. La transformaci\u00f3n de las estructuras internas de la personalidad (y del propio cerebro) se produce mediante la escucha profunda del paciente, en un dueto para dos conmigo mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Notas<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">(1) Pueden escucharlo en la actuaci\u00f3n en el Menuhin festival, en Suiza, del 21 de julio de 2011, en el canal de Youtube de Auke J2: https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-NUGiuSDD4Y<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">(2) \u201cRetiro generalizado: No quer\u00eda morir, pero ten\u00eda que hacerlo\u201d, del libro Una comprensi\u00f3n psicoterap\u00e9utica de ni\u00f1os y adolescentes con trastornos alimentarios, no traducido al espa\u00f1ol (Nota del T.).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">(3) Se ha utilizado la traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Emilio Pacheco, publicada en la revista Letras Libres en enero de 2014 (Nota del T.).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Traducci\u00f3n del ingl\u00e9s de Xavier Costa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Bibliograf\u00eda<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Alvarez, A. (2002). Una presencia que da vida: psicoterapia psicoanal\u00edtica con ni\u00f1os autistas, borderline, deprivados y v\u00edctimas de abuso sexual. Biblioteca Nueva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Auke J2. (2011, diciembre 18). Grigory Sokolov: Bach Italian Concerto 2nd movement [Video]. YouTube.<\/span><\/p>\n<div class='avia-iframe-wrap'><iframe loading=\"lazy\" title=\"Grigory Sokolov: Bach Italian Concerto 2nd movement\" width=\"1333\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/-NUGiuSDD4Y?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Bick, E. (1968). The experience of the skin in early object-relations. The International Journal of Psychoanalysis, 49(2-3), 484\u2013486.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Bion, W. R. (1974). Atenci\u00f3n e interpretaci\u00f3n. Paid\u00f3s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Bion, W. R. (1980). Aprendiendo de la experiencia. Paid\u00f3s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Li, E., Campbell, C., Midgley, N. y Luyten, P. (2023). Epistemic trust: a comprehensive review of empirical insights and implications for developmental psychopathology. Research in psychotherapy (Milano), 26(3), 704.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">https:\/\/doi.org\/10.4081\/ripppo.2023.704<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Dosamantes-Beaudry, I. (1997). Somatic experiences in psychoanalysis. Psychoanalytic Psychology, 14, 517-530.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">https:\/\/psycnet.apa.org\/doi\/10.1037\/h0079738<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Education Scotland (2016, 13 de enero). Pre-birth to Three: Professor Colwyn Trevarthen &#8211; Musicality of Language [v\u00eddeo]. Youtube:<\/span><\/p>\n<div class='avia-iframe-wrap'><iframe loading=\"lazy\" title=\"Pre-birth to Three: Professor Colwyn Trevarthen - Musicality of Language\" width=\"1500\" height=\"844\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/HLl_tB60hqM?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Eliot, T. S. (1940). East Coker (J. E. Pacheco, Trad.). Letras Libres. Recuperado de: https:\/\/letraslibres.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/eliot-e.pdf<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Kalita, L. (2020). Deep listening: Explorations on the musical edge of therapeutic dialogue. Psychoanalytic Psychology, 37(3), 282\u2013289. https:\/\/doi.org\/10.1037\/pap0000285<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Klein, M. (1963). Sobre el sentimiento de soledad. En Obras completas (Vol. 4). Paid\u00f3s<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Klein, S. (1980). Autistic Phaenomena in Neurotic Patients, International Journal of Psychoanalysis, 61, 395.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Lask, B. (2022). El sonido del silencio, en Magagna, J., Tiz\u00f3n, J. y Saba, M. (ed.). El ni\u00f1o en silencio. La comunicaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las palabras. Herder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Magagna, J. (2023). A Psychotherapeutic Understanding of Children and Adolescents with Eating Disorders. Routledge.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Magagna, J., Tiz\u00f3n, J. y Saba, M. (ed.). El ni\u00f1o en silencio. La comunicaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las palabras. Herder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Magagna, J. (2002). Three years of infant observation with Mrs Bick. En A. Briggs (Ed.), Surviving Space: Papers on Infant Observation (pp. 75 105). Karnac.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Magagna, J. y Pepper Goldsmith, T. (2009). Complications in the development of a female sexual identity. Journal of Child Psychotherapy, 35(1), 62\u201380.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">https:\/\/doi.org\/10.1080\/00754170902750164<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Malloch, S. y Trevarthen, C. (2009). Communicative Musicality: Exploring the Basis of Human Companionship. Oxford University Press.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Meltzer, D. (1984). Dream-Life, A Re-examination of Psychoanalytic Theory and Technique. Clunie Press.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Rey J. H. (1988). That which patients bring to analysis. The International journal of psychoanalysis, 69(4), 457\u2013470.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Rosenfeld, H. A. (1988). Estados psic\u00f3ticos. Herm\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Rosenfeld, H. A. (1990). Impasse e interpretaci\u00f3n: factores terap\u00e9uticos y antiterap\u00e9uticos en el tratamiento psicoanal\u00edtico de pacientes neur\u00f3ticos, borderline y psic\u00f3ticos. Tecnipublicaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Simon, P. y Garfunkel, A. (1966). The Sound of Silence [Canci\u00f3n]. Sounds of Silence. Columbia Records.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Symington, J. (1985). The survival function of primitive omnipotence. The International Journal of Psychoanalysis, 66(4), 481\u2013487.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Tustin, F. (2025). Barreras autistas en pacientes neur\u00f3ticos. Amorrortu editores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\"><em>Encontrar\u00e1n las tablas correspondientes de este art\u00edculo en el PDF adjunto.<\/em><\/span><\/p>\n<\/div><\/section><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jeanne Magagna<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1950],"tags":[],"class_list":["post-54297","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revista-46"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Escuchando un dueto para dos - Fundaci\u00f3 Orienta<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.fundacioorienta.com\/en\/escuchando-un-dueto-para-dos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Escuchando un dueto para dos - 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