La atención a los trastornos psicóticos incipientes    

Marta Coromina Sadurní, Eva Carrasco García y Yolanda Osorio López    

 

Los primeros años posteriores al inicio de los primeros  síntomas psicóticos, son de alta vulnerabilidad  para padecer recaídas y, a la vez, determinantes para la  evolución de la enfermedad y su posible cronicidad.  Los servicios asistenciales tienden a ofrecer tratamiento  intensivo en las fases agudas de la enfermedad  pero no tanto fuera de las “crisis”. Es esencial  poder ofrecer, también, este tratamiento intensivo al  lo largo de los primeros años posteriores al inicio de  la psicosis. Para poder hacer esto es necesario la articulación  entre los diferentes dispositivos asistenciales  de la red.  El hospital de día (HD) es un recurso de tratamiento  intensivo ambulatorio en un ambiente menos restrictivo  y menos estigmatizante que la hospitalización  psiquiátrica completa, siendo menos disruptivo para  el paciente. El HD podría ser el recurso de tratamiento  más adecuado para los pacientes jóvenes con una  historia psiquiátrica corta y con sufi ciente apoyo familiar  y social y que precisan de un abordaje intenso y  multidisciplinar.  Los HD han de poder ofrecer programas de atención  específi ca a los trastornos psicóticos incipientes  de forma articulada con los centros de salud mental a  fi n de garantizar el tratamiento intensivo en las fases  agudas y en las que no lo son, durante los primeros  años de evolución de la psicosis. Los HD han de poder  llevar a cabo algunas intervenciones terapéuticas  específi cas como: hacer diagnósticos diferenciales,  ofrecer tratamientos psicoeducativos, tratamientos  para pacientes con síntomas psicóticos resistentes a  tratamientos farmacológicos, ofrecer atención precoz  a la familia, etc.  El Programa para pacientes con psicosis incipiente del  Hospital de Día del “Baix Llobregat” atiende a pacientes  entre 18 a 35 años, con síntomas psicóticos atenuados  intermitentes (EMAR) o con un primer episodio  psicótico o en el periodo de recuperación de un primer  episodio (considerando psicosis incipiente el periodo  de 5 años posteriores a un primer episodio).  Para garantizar la accesibilidad de estos pacientes al  HD se dan visitas de valoración del caso en menos  de una semana, realizando ingresos rápidos evitando  la lista de espera. Inicialmente, durante el periodo de  valoración del caso y durante las primeras semanas  de ingreso, el objetivo principal es establecer una sólida  alianza terapéutica con el paciente y la familia. Se  diseña un programa de actividades adaptado a cada  paciente realizando algunas de estas actividades en espacios  defi nidos y diferenciados del resto de pacientes  del HD.  A lo largo del ingreso, se trabajan las partes sanas  del individuo, fundamentando sus conductas de salud  con el fi n de ayudarlos en el proceso de recuperación,  comprendiendo mejor la enfermedad y desarrollando  estrategias adecuadas par afrontarla. Los objetivos  son la remisión total o parcial de la sintomatología,  la mejora de la funcionalidad, el aumento de la adherencia  al tratamiento y la consciencia de enfermedad.  También están como objetivos reducir el estigma,  mejorar la comunicación, aprender a reconocer las  señales tempranas de alarma, evitar las conductas de  riesgo, ayudar a mantener un sentido de la identidad  adecuado a su nivel de desarrollo y disminuir la carga  familiar.  Dentro del programa se realiza una intervención  psicoterapéutica grupal específi ca para trastornos psicóticos  incipientes, con un enfoque integrador con elementos psicoeducativos de refuerzo y con estrategias  de afrontamiento. En el grupo se tratan diversos  temas relacionados con la comprensión y aceptación  de la enfermedad. Consta de un número de sesiones  defi nidas con una periodicidad semanal de una hora y  cuarto de duración. Es un grupo cerrado con 6-8 pacientes  con criterios de psicosis incipiente con una relativa  estabilidad sintomática para poder tolerar la intervención  grupal. Dos terapeutas son las encargadas de  conducir el grupo. Algunos de los temas que se tratan  son: la identidad, la psicosis, el consumo de tóxicos, la  medicación, el estigma, habilidades sociales y las señales  precoces de alarma.  La intervención con las familias es de apoyo y de  información en el marco de una relación de estrecha  colaboración. La atención es esencialmente unifamiliar  todo y que también se les convida a participar en el  grupo de familias y en los talleres psicoeducativos.