Intervenciones terapéuticas en el hospital  de día infantil y juvenil    

Joan Peña y Empar Murgui   

 

RESUMEN 

El objetivo de esta mesa fue aportar una mejor conceptualización del hospital de día (HD) través de distintos modelos, que  van desde el HD para niños en edad escolar al HD para adolescentes, y desde los HD en el hospital general a los HD comunitarios.  Todos ellos tienen en común ser un recurso intensivo donde, a través de un tratamiento pluridisciplinar, se atiendan  y se integren los diferentes aspectos de la personalidad. No solo se tienen en cuenta las difi cultades personales del niño o el  adolescente, también se ayuda a la familia para establecer roles coherentes y se fomenta la integración en la escuela y en el grupo  de pares. PALABRAS CLAVE: hospital de día para niños, hospital de dia para adolescentes, tratamiento pluridisciplinar. 

ABSTRACT 

THERAPEUTIC INTERVENTIONS IN THE INFANT AND JUVENILE DAY-HOSPITAL. The aim of this panel was to conceptualize the  different models of day-hospital services, ranging from day-hospitals for school-age children to day-hospitals for adolescents,  and from day-hospital services within general hospitals to community based day-hospitals. All of them share begin an  intensive resource where through a multidisciplinary approach different aspects of the personality are attended and integrated.  These services do not only deal with personal diffi culties of the child or adolescent, but also aid the family to establish  coherent roles, and promote integration to school and peer groups. KEY WORDS: day-hospital for children, day-hospital  for adolescents, multidisciplinary treatment. 

RESUM 

INTERVENCIONS TERAPÈUTIQUES EN L’HOSPITAL DE DIA INFANTIUL I JUVENIL. L’objectiu de la taula va ser aportar una millor  conceptualització de l’hospital de dia (HD) a traves de diferents models, que van del l’HD per a nens en edat escolar a l’HD  per a adolescents, i des dels HD més vinculats a l’hospital general als HD comunitaris. Tots ells tenen en comú, ser un recurs  intensiu a on, a través d’un tractament pluridisciplinar, s’atenen i s’integren els diferents aspectes de la personalitat. No sols  es té en compte les difi cultats personals del nen o l’adolescent, sinó que també s’ajuda a la família per a establir rols coherents  i es fomenta l’a integració en l’escola i en el grup de parells. PARAULES CLAU: hospital de dia per a nens, hospital de dia  per a adolescents, tractament pluridisciplinari. 

Los hospitales de día para niños y adolescentes abordan  el tratamiento desde diferentes disciplinas (psiquiatría,  psicología clínica, enfermería, trabajo social, terapia  ocupacional o educación social, principalmente) y  si bien comparten muchas características, a lo largo de  las diferentes ponencias se abordarán algunas especificidades que los diferencian, así como las cuestiones que  hacen falta para adecuar una intervención terapéutica  efi caz a las exigencias del modelo sanitario.  En el caso del “hospital de día infantil” atienden a  niños y niñas de 6 a 12 años, que presentan interacción  social pobre o inadecuada, cambios rápidos (impredecibles)  de humor y conducta, conducta rígida, negativista,  desafi ante o reacciones de ansiedad bizarras (que  se manifi estan con agresividad). En lo que se refi ere a  los diagnósticos, tratan sobre todo de trastorno general  del desarrollo, TDAH-TND, trastorno de la vinculación,  trastorno bipolar en la infancia, trastorno múltiple del  desarrollo, etc. Los tratamientos suelen durar entre 5 y 8  meses en los que la vinculación pasa fundamentalmente  64  por la familia y se focaliza, sobre todo, en los síntomas y  en los estilos educativos y de comunicación.  Las diferencias entre el hospital de día de niños y el  hospital de día de adolescentes, se refieren principalmente  a los aspectos siguientes: 

  • Psicopatología, que en los adolescentes serán patologías más cristalizadas que van desde los TGD a los problemas de conducta, afectivos o esquizofrénicos,  pero en muchos casos problemas que comprometen  el desarrollo de la personalidad. 
  • Escolarización obligatoria, en los pequeños la escuela es más acogedora y tolerante que en los adolescentes y el reto será el diagnóstico precoz. 
  • Relaciones con los iguales, que en los pequeños se suele caracterizar por la inhibición o las conductas disruptivas y en los adolescentes pueden ser abiertamente desafi  antes o desadaptadas. 
  • Conductas de riesgo, que en los adolescentes pueden implicar riesgo vital, de embarazo, de adicciones, etc. Por lo que respecta a los hospitales de día para adolescentes  (HDA), los que están vinculados al hospital general  presentan aspectos distintivos de su actividad. Por una  parte, el trabajo está más directamente relacionado con los  ingresos hospitalarios: antes del ingreso, cumpliendo una  función de tratamiento que se dirige a la atención de la  crisis y, después del alta, como puente hacia el tratamiento  ambulatorio. Por otra, ocupándose de todo el tratamiento,  de manera similar a los HD comunitarios. Por el hecho  de estar próximos al hospital general pueden tener menos  difi cultades en la vinculación, ya que a menudo suceden a  un ingreso, y el peso estructural del contexto sanitario dará  un apoyo a las medidas terapéuticas que se establezcan.  En cuanto a los hospitales de día comunitarios se presentan  dos modelos que atienden a pacientes de 13 a 18/20  años, con patología grave, a menudo en situación de ruptura,  tanto educativa como social y a lo que se añade, muy  a menudo, una problemática familiar de larga evolución.  Así pues, las medidas terapéuticas implican además de alta  intensidad, capacidad de diversificación, de estructura y  de acogida, que permitan establecer un vínculo sufi cientemente  fuerte para que el tratamiento se realice durante  el tiempo necesario, para provocar cambios.  En los HDA se realiza, a la vez, un trabajo psicoterapéutico  –interpersonal, psicodinámico, cognitivoconductual  y/o familiar sistémico–, institucional, farmacológico,  y ocupacional –educativo y socio-laboral–.  Se define como un trabajo transversal que de manera  sincrónica abarca los distintos niveles y se polariza en la  dirección que el equipo clínico define como eje principal  en cada una de las fases. Dependiendo del modelo, en  unos el foco se dirige al síntoma; en otros el síntoma  emerge como una oportunidad para poder retroceder y  reactualizar procesos no resueltos durante el desarrollo.  Pero básicamente en el hospital de día se crea un espacio  de convivencia terapéutica en el que convergen las  sinergias de los profesionales que confi guran el equipo,  con la finalidad de aportar un medio terapéutico donde  el vínculo y la relación sean los principales instrumentos.  Los nuevos modelos de HD se desarrollan como centros  integrados en la comunidad, orientados a un trabajo que  evite la cronicidad, gracias a la coordinación con los distintos  niveles del sector sanitario.  Estos últimos años se ha planteado mucho la orientación  hacia la atención a la crisis, pero esta realidad solo es  válida para un reducido número de casos. Es cierto que  el HDA puede cumplir distintas funciones: unas veces  para permitir la clarificación de diagnósticos complejos,  de una manera más afinada que la obtenida en la consulta  ambulatoria. Pero la mayoría de las veces la función  terapéutica va dirigida a adolescentes con patología grave  que emerge o viene desde la infancia, o bien en los que  la gravedad no es tanto desde el punto de vista psicopatológico,  sino que concurre patología familiar, desvinculación  escolar y/o situaciones de riesgo social o de aislamiento,  que compromete la evolución de la personalidad  y puede tener, si no se tratan, graves consecuencias a  largo plazo para estos paciente.  Hay un consenso unánime en la importancia que tendría  el proceso de cambio en el paciente, lo que plantea  que la evaluación vaya orientada a los procesos y no al  tiempo. El hospital de día de adolescentes es un recurso  que intenta re-organizar los diferentes elementos que  bloquean el crecimiento de los pacientes y las limitaciones  en el tiempo o el imperativo de las altas imponen  una limitación que difi culta el resultado del tratamiento  a largo plazo. La posibilidad del alta, en muchas ocasiones,  no solo depende de la gravedad del diagnóstico sino,  sobre todo, de la existencia de recursos terapéuticos ambulatorios  que aseguren una continuidad asistencial que  permita mantener los cambios que se han producido durante  el tratamiento intensivo.  El éxito del tratamiento en la patología grave de adolescentes  depende, por una parte, de un trabajo de integración  dentro del equipo, pero también, como ya hemos citado,  de la red asistencial que permita consolidar los progresos.  Queremos señalar que muchas veces el hospital de día representa  una posibilidad muy valiosa para reorganizar patologías  graves infantiles y cambiar el pronóstico evolutivo.